«Un susurro en la tormenta» y una historia de amistad con La Oreja de Van Gogh

«Un susurro en la tormenta» y una historia de amistad con La Oreja de Van Gogh

Caminé descalza por aquel pasillo de suelo sombrío hasta llegar a su encuentro y me «contó al oído» los primeros años de ese grupo musical de San Sebastián que era capaz de crear letras con las que se sentía identificada. Hablaba con orgullo de esa banda de pop- rock, como tantas otras personas que saborearon desde el primer instante «Dile al sol» y comenzaron a vivir esa historia de música, pero especialmente de cuatro amigos que se unieron a una voz con mucha personalidad. Era «20 de enero», un buen momento para que esa niña que jugaba con su «muñeca de trapo» creciera al lado de La Oreja de Van Gogh y pasara sus siguientes cincuenta veranos con Xabi San Martín, Pablo Benegas, Álvaro Fuentes, Haritz Garde y Amaia Montero como la banda sonora a la que recurrir en sus días más felices, pero también en los más solitarios.

«Muñeca de trapo», canción de gran éxito cuando Amaia Montero era la vocalista.

Desde ese entonces supe que era imposible que La Oreja de Van Gogh no formara parte de mí al hacer propias esas canciones que, por momentos, reflejaban mis experiencias más personales. Me sentí como «el primer día del resto de mi vida» y cada vez que iba a «La Playa» me ponía los cascos para escuchar la voz de Amaia Montero con esas melodías que iban al compás de las olas del mar contempladas por mis ojos. Tuve tiempo para disfrutar y revivir los primeros discos, así como para cantar «Rosas» cada vez que mis amigas y yo hacíamos karaoke en alguna casa, también para desatarme con «Dulce Locura y hacerme testigo de «Guapa» sin ser consciente que esa sería la despedida de la vocalista de La Oreja de Van Gogh.

En 2007, Xabi San Martín, Álvaro Fuentes, Pablo Benegas y Haritz Garde tiraron del freno de mano a 200 km/h con demasiada tristeza, pero con el presentimiento de que nada podría salir mal si seguían juntos. Así fue como vi renacer a un grupo consolidado en España, Latinoamérica y otros países del mundo. Los cuatro integrantes de La Oreja de Van Gogh nos demostraron que cuando existe la amistad, la ilusión y las ganas de luchar por seguir siendo los altavoces de su música, sus fans irían de la mano con ellos en sus próximos viajes musicales.

«Abrázame», el primer single del nuevo disco de «La Oreja de Van Gogh» de 2020.

Tenía ya 13 años cuando descubrí los primeros vals de Leire Martínez con éxitos que forman parte de la historia musical de La Oreja de Van Gogh como «Inmortal». 2008 fue el año en el que la actual vocalista de ojos verdes y sonrisa brillante debutó como la nueva voz de uno de los grupos musicales más importantes de la industria de la música. Aunque muchos expertos afirman que su consolidación llegó con «Cometas por el cielo», la cantante mostró desde el primer proyecto discográfico y con sus primeras apariciones sobre los escenarios una energía que arrollaba positividad y una tonalidad vocal melódica capaz de amansar todas las inquietudes de su público.

Estuvieron presentes en cada fiesta importante, en cada momento de soledad, pero también ese «jueves» 11 de marzo en el que se nos encogió el corazón tras el atentado de metros en Madrid. Después, ya sin Amaia y al lado de Leire entré en la adolescencia y salí de ella mientras La Oreja de Van Gogh recuperaba su asentamiento como la banda musical más longeva de la más reciente historia de la música en España. 24 años después de su nacimiento, sus miembros han seguido realizando giras internacionales sin dejar de tocar las canciones más icónicas que llevaron al grupo hacia su punto más álgido. «Un susurro a la tormenta» es ese octavo disco que supone uno de sus proyectos más personales con canciones como «Durante una mirada», «Te pareces tanto a mí » y «Abrázame», narraciones de esos sentimientos desmenuzados por cinco personas que añoran sus años de juventud, los amores vividos que les ayudaron a crecer y esas amistades que tienen tatuadas en el alma. Como la de ellos, un grupo con una unión que sigue latente en las generaciones de más de un continente.

Patry Fernández

Patry Fernández

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